Recibe las actualizaciones de artículos por el EMAIL y sigue AnalistoADS:

c

El Efecto Ganador

El Efecto Ganador

Si te das cuenta, la gran mayoría de los artículos largos que escribo, tratan temas relacionados con la bolsa, obviamente, pero tienen un matiz importante: intento escribirlos para que sean aplicados a los mercados de forma práctica. Para salir “airoso” de la Bolsa, hay que tener un conocimiento importante de: el funcionamiento de la propia bolsa, de las empresas y sobre todo del comportamiento de la masa inversora. Y claro, dentro de esa masa inversora, estás tú.

Si, si… si te llegas a conocer bien, el comportamiento que desarrollas en distintas situaciones, como a la hora de vender o comprar, tal empresa, en un momento de euforia extrema bursátil o de pánico depresivo bursátil, podrás tener resultados satisfactorios.

¡Claro que es importante!..., saber cuáles son los tipos de órdenes que se pueden lanzar al mercado, cómo abrir una cuenta en un bróker, etc. Igualmente es importante saber cómo funcionan las empresas, qué ventajas competitivas tienen, ¿por qué la empresa crece en ventas?, ¿qué significa cada cuenta de balance?, ¿será capaz de pagar su deuda?, y otros indicadores que ayudarán a saber si una empresa es buena inversión o no. Sabemos que todos estos temas son importantes, pero ¿realmente le damos la verdadera importancia que tiene conocer cómo funciona la psicología inversora del inversor medio?. Si no conocemos nuestra propia psicología, estaremos abocados a un fracaso estrepitoso.

Por ello, te animo a que leas, si no lo has hecho hasta ahora, cada uno de los artículos anteriores a este artículo. Cuando los hayas leído, te animo a que continúes con este último. Fíjate, con cada artículo que lees, tus conocimientos para llegar a ser un inversor más efectivo se agrandan. Construyes una base sólida para aumentar tu conocimiento, que a la postre te ayudará a obtener rendimientos satisfactorios.

Hoy quiero hablar de un tema que está muy relacionado con los sucesos de estos últimos años. El concepto que quiero introducir es lo que se llama, “Efecto Ganador”. Podrás descubrir cómo el efecto ganador puede influenciar en la bolsa, y en forma más específica cómo influirá en ti de forma más específica. Si llegamos a construir un efecto ganador en nosotros, podremos hacer casi cualquier cosa que nos propongamos. ¿Empezamos?. +
| Publicado: 15/nov/2015 | Actualizado: 18/feb/2017
¿Qué es el Efecto Ganador?: El equipo de fútbol:

Empiezo con un ejemplo para ilustrar lo que quiero tratar de decirte.

¿Cómo funciona un equipo de futbol y cómo puede llegar a ser el mejor equipo del mundo?. Está claro que, formar un equipo de estrellas es lo primordial. El Club debe de tener una buena cantera de jóvenes o tener el suficiente dinero para comprar a las estrellas del momento. Una vez que el Club tiene a esas estrellas, es necesario tener un cuerpo técnico, formado por entrenador y preparadores. Este conjunto de personas forman un grupo o equipo cuya forma de preparación es la de practicar y practicar cada día. En los fines de semana llegan los partidos, lugar en donde les toca demostrar la aprendido y practicado. De esa forma un equipo se vuelve ganador. Si se hace cada uno de esos pasos: -formar un grupo de jugadores y entrenadores que practiquen cada día lo que van a hacer a la hora de la verdad, los fines de semana-, llegarán a tener muchas probabilidades de ganar siempre. Ahora viene la parte interesante, la parte en donde interviene la psicología:

El equipo, partido tras partido se da cuenta que tiene resultados positivos, que tienen éxito, que ganan de paliza a todos, que logran sus metas. Cada partido ganado es un refuerzo positivo en la actitud de cada jugador. Salen al campo, pensando: -llevo ganados muchos partidos, ¿por qué no voy a ganar este ahora?. Su moral es alta, su autoconfianza es alta, su preparación ha sido alta. Saben que han hecho todo lo posible para prepararse y saben que su planificación y entrenamiento ha sido ideal, ya que los resultados les avalan. Salen a este partido y... ¿qué ocurre?, ¡que vuelven a ganar!.

Esta actitud, descrita en el párrafo anterior, se convierte en una gran bola de nieve, que rueda por una colina hacía abajo: cada vez, esa bola se hace más grande sin apenas esfuerzo. Esto es lo que se llama “Efecto Ganador”.

El triunfador habitual tiene más probabilidades de triunfar de nuevo. El éxito es la consecuencia de una retroalimentación positiva, es un círculo virtuoso que genera en nosotros la autoconfianza. Pequeños logros, nos preparan para alcanzar logros mayores.

Por el contrario, el perdedor habitual tendrá más probabilidades de perder de nuevo. El fracaso es la consecuencia de una retroalimentación negativa, es un círculo destructivo que poco a poco generará desconfianza en nosotros mismos.

La diferencia entre triunfar o perder, se mide según lo que se tenga en mente respecto a la consecución de un logro, prefijado de antemano. Si he conseguido o logrado lo que tenía en mente, para mí habré alcanzado el éxito. Si no he conseguido o logrado lo que tenía en mente, para mí habré obtenido un fracaso.

Explicaré los conceptos éxito y fracaso más adelante. A continuación, quiero explicar de forma científica, ¿cómo se genera en nosotros esa sensación del "triunfador extremo"?.

¿Por qué tener éxito y cómo influye en nosotros dicho éxito?:

¿Por qué ganar? ¿Por qué triunfar? ¿Por qué tener éxito?. Los niños en el colegio, en juegos, los mayores en sus trabajo,…  siempre compiten. Ganar hace que nos sintamos bien. Ese sentimiento de bienestar es producido por dos sustancias, la testosterona que impulsa a la dopamina en nuestro celebro. Al generar testosterona en nuestro cuerpo, empezaremos a sentirnos mejor gracias a la dopamina, y querremos volver a sentir esa sensación. Por otra parte, la dopamina hace que se reduzca nuestros niveles de cortisol en nuestro celebro. El cortisol es la sustancia que genera en nosotros sentimientos de estrés o frustración. El éxito y el triunfo hace que nos sintamos bien. Por el contrario, si no ganamos, nos sentiremos frustrados. Ese sentimiento de "malestar", es producido por el cortisol que se impulsada por la testosterona.

Cuando se tiene el más mínimo éxito, se crea en nosotros una satisfacción, euforia generada por la dopamina en celebro. Cuando se tiene el más mínimo fracaso, se creará en nosotros una frustración o estrés, generada por el cortisol. La dopamina y el cortisol son sustancias generadas por la testosterona.

Imagino que estas dos sustancias fueron primordiales en épocas pasadas, cuando la lucha física cuerpo a cuerpo era fundamental para la propia supervivencia.

Efectos de la dopamina: aumenta nuestras capacidades para intentar ganar de nuevo. Buscamos ganar, se incrementa la velocidad de reacción, la agudeza visual, la perseverancia, elimina el temor, ansiedad, depresión, etc. El éxito trae la agudeza mental, optimización de capacidades.

Efectos del cortisol en nosotros: al perder empezamos a tener ansiedad, estrés y pérdida de confianza. Empezamos a ver las cosas de forma pesimistas y de forma negativa.

Consecuencias del éxito en los mercados de valores:

Pero un éxito excesivo es malo, sí es que no se sabe llevar de forma adecuada. El éxito puede llegar a convertirse en una droga. La gente que triunfa no tiene en cuenta las amenazas. Se centra en las posibilidades de recompensa futura

Si nos centramos en ganar y nos obsesionamos, empezaremos a tomar riesgos excesivos, a descuidar nuestras estrategias, en definitiva pasaremos de ser unas personas totalmente metódicas, a ser unas personas descuidadas. Perderemos la perspectiva de las amenazas y no veremos el riesgo donde realmente si lo hay. Solamente nos centraremos en conseguir nuestro “chute” de recompensa en forma de dopamina. Este comportamiento es la causa de la existencia de crisis de cualquier tipo.

Por ejemplo, cuando tenemos éxito en el mercado de valores, al invertir en alguna empresa cuya acción se está revalorizando mucho, hace que aumente nuestra dopamina. Esto hace que nos sintamos bien y empecemos a ver las cosas con más euforia y tal vez pasemos por alto el peligro de ir aumentando los riesgos. Descuidamos nuestros análisis y cada vez invertimos a precios más altos y en activos más dudosos. Por el contrario, si no tenemos éxito en la bolsa, vamos de fracaso en fracaso, el cuerpo genera la sustancia del cortisol, sustancia encargada de producirnos estrés. El cortisol hace que empecemos a ver las cosas de forma muy pesimista y seamos más adversos a los riesgos y entren en nosotros pensamientos tales como: la bolsa es como el casino, es un juego de azar, nunca volveré a comprar acciones, es una estafa, etc. Se pasa de una extrema euforia con la dopamina, a un extremo pesimismo con el cortisol.

Entonces, a finales de 2008, y principios de 2009, los inversores en bolsa estaban dominados por cortisol, en pleno estallido de burbuja. En estos últimos años, desde finales 2009, los inversores tienen más proporción de dopamina que de cortisol. Están siendo años de creación de la burbuja. La dopamina está relacionada con los burbujas bursátiles y el cortisol con las crisis.

Aplicación a las inversiones en bolsa:

Al no saber el funcionamiento de la psicología inversora, el inversor medio, siempre se encuentra abocado al desastre: pérdida del capital inicial invertido, bajas rentabilidades, compra y venta en momentos erróneos, sobrerreacción en momentos extremos. El típico comportamiento hace que, cada cierto tiempo existan burbujas bursátiles. Si ese tuvo éxito en el periodo de expansión, a su vez, ese éxito provoca en los inversores unas percepciones hacia el riesgo menores, por tanto se toman mayores riesgos. Son sentimientos producidos por la euforia que provoca la dopamina. Los inversores no perciben las alertas y se olvidan de cualquier ejemplo de crisis pasada. No hay alerta. Todos llegan al auto convencimiento que es imposible que “hoy” haya otra burbuja u otra crisis. La codicia, autocomplacencia y el riesgo se apodera de cada agente (persona que influye en mayor o menor medida en la bolsa) bursátil. Se dicen entre ellos: -las burbujas son cosas del pasado-. Finalmente, ocurre un acontecimiento inesperado y traumático que hace que todo el castillo de cartas se desmorone rápidamente. Y vuelta a empezar el ciclo bursátil.

Ahora que sabemos cómo el éxito influye en los mercados de valores, vamos a ver cómo podemos aprovecharnos de esa ineficiencia colectiva en la psicología bursátil.

En el primer ejemplo que escogí para explicar qué es el efecto ganador, tome un Club de fútbol. Ahora, tú vas a ser ese equipo de futbol. Tú eres el presidente, el entrenador, el jugador, y tú vas a salir cada fin de semana a ganar el partido que jugarás en la Bolsa. ¿Cómo? Debes de prepararte aprendiendo el funcionamiento de las empresas (balance, cuenta de resultados, estados de flujo de efectivo, ventajas competitivas, competidores, clientes, proveedores, etc.) y el funcionamiento de la psicología inversora. Estableciéndote pequeñas metas, como pueden ser leer un libro relacionado con la bolsa cada mes, analizar un balance de una empresa cada semana, dedicar un mes a aprender de una Leyenda o cualquier otro objetivo que te propongas. De esa forma tomarás la autoconfianza necesaria para disfrutar de ese pequeño éxito. Ese pequeño éxito te impulsará a tener metas mayores para ser un mejor conocedor de los mercados de valores o para sobreponerte a los pequeños fracasos. Cada éxito conformará en ti, el deseo de ser mejor inversor. Cuando llegue el momento de realizar una compra de acciones, tendrás la plena convicción que has hecho tú mejor esfuerzo a la hora de elegir, analizar y establecer una valoración. Al tener ese convencimiento, cuando lleguen momentos de euforia o de pánico bursátil, sabrás cómo funciona la psicología de la masa y podrás tomar buenas decisiones bursátiles en base a datos objetivos (ya que conocerás cómo funcionan los mercados).

No te dejes guiar por la masa inversora. Mantente independiente y sobre todo ignora a la multitud.

Si te ha parecido útil y has aprendido algo nuevo con este artículo, ¿por qué no lo compartes con tus contactos?, con ese simple gesto demostrarás que aprecias el trabajo del autor.

BONUS:

¿Cómo puedo pasar de un Efecto Perdedor a un Efecto Ganador?

Vencer los retos que se nos plantean en el día a día, nos hace sentir bien y a su vez, nos estimulan para afrontar y vencer nuevos desafíos.

Las experiencias de éxitos anteriores, por mínimas que sean, generan autoconfianza ya que son la clave. El éxito llama al éxito. Queremos ganar, ya que nos hace sentir bien. Al ganar una vez, probablemente ganaremos en el futuro, por tanto sabremos que al esforzarnos tendremos una recompensa futura.

De ser un inversor mediocre se puede pasar a ser un inversor exitoso si es que ponemos PASIÓN en ello. Tener una disciplina, estrategia, conocimiento y práctica. Saber levantarse de las caídas anteriores. Confiar en el conocimiento y en el sistema que hemos establecido para nosotros. Si fracasamos, debemos volver a replantearnos nuestras ideas y nuestro sistema. Volver a establecernos metas pequeñas, para poco a poco ponernos metas más altas. Pequeños triunfos podrán activar el circulo virtuoso del efecto ganador.

Termino con unos pensamientos de Daniel Goleman: “La visión positiva de nuestros sueños activa el área prefrontal izquierda del cerebro, el mismo área que nos recuerda lo bien que nos sentiremos cuando los alcancemos. Esto hace que nos esforcemos y sigamos practicando y aprendiendo a pesar de los sacrificios que significa. Centrarnos en nuestras fortalezas y conectarlas con nuestro sueño, nos moviliza hacia nuevas ideas, personas y planes para conseguir lo que queremos.  Hace que veamos más la luz que la oscuridad”.

¿Qué piensas respecto al tema, después de leer esto?:
¿Algunas vez has tenido ese sentimiento que produce el Efecto Ganador?

Espero que hayas disfrutado leyendo el artículo, tanto como yo escribiéndolo.

Ánimo a todos y ¡esperanza!


Otros artículos relacionados con este post, elegidos por mí y que te pueden ser útiles:
El Cazador Cazado: el Señor Pedro

2 comentarios:

  1. Excelente artículo, no lo había leído.
    Este blog es un tesoro sin fin.

    Gracias y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si lo escribí hace bastante, pero no paro de releerlo una y otra vez. Creo que puede ayudar a mucha gente.

      AnalistoADS

      Gracias por compartirlo Victor!

      Eliminar

Comenta lo que quieras...