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Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva aplicados a los mercados financieros

Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva aplicados a los mercados financieros

“Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.”ARISTÓTELES

«Los hábitos son como hebras. Si día tras día las trenzamos en una cuerda, pronto resultará irrompible». Con esta frase de Horace Mann quiero empezar un post relacionado con el tema de cómo tener buenos hábitos para el éxito en la Bolsa. Son los hábitos para el éxito en la vida, pero los aplicaré a la inversión el Bolsa.

Primero toca definir ¿qué es un hábito?

Según el libro de Stephen R. Covey titulado “Los 7 hábitos de la Gente Altamente Efectiva” un hábito es un compendio entre conocimientos (qué hacer y el por qué), capacidades (cómo hacer) y deseos (querer hacer). Para convertir una acción en un hábito se necesitan estos 3 requisitos.

Para tener éxito en cualquier ámbito de la vida, Covey distingue entre 7 hábitos que deben alcanzar las personas.

Los 7 hábitos:. +
| Publicado: 02/oct/2015 | Actualizado: xx/xxx/xxxx
Los 7 hábitos aplicados a la Bolsa: reflexión continua

1-Sea proactivo:

Para responder en la hora precisa según nuestros principios y valores. Comúnmente pensamos que ser proactivo es tener la iniciativa en ciertos asuntos. Pero voy más allá. Ser proactivo es tomar el control de nuestras decisiones y por tanto de nuestras vidas. Es la habilidad de elegir la respuesta  a un estímulo externo.

Un ejemplo: cuando hace buen tiempo, nos sentimos bien. Pero si hace un día terrible, mucho frio, lluvia, etc nos sentimos mal. Una persona proactiva “lleva consigo su propio clima”. No deja que le afecte los condicionantes exteriores. Crea sus propios condicionantes. Una persona proactiva se esfuerza en dar lo mejor de sí mismo, con independencia de las condiciones externas.

“Las cadenas del hábito son demasiado ligeras como para notarlas hasta que se vuelven demasiado pesadas como para romperlas.” Bertrand Russell

Ser proactivo no quiere decir ser impermeable al mundo que nos rodea, sino ser capaz de elegir una respuesta, hacia esos estímulos externos, basada en los valores que previamente se han elegido tener. Pero, ¿realmente tenemos el poder de elegir nuestra respuesta?. Todo depende si tomamos el control o dejamos que la situación nos controle.

A la hora de invertir en la bolsa de valores, el inversor particular debe ser proactivo, examinar la situación desde todos los ángulos posibles y actuar. Desgraciadamente, “todos los ángulos posibles” es una frase un poco genérica. ¿Qué inversor particular, tiene toda la información sobre una empresa para finalmente tomar una decisión?. Claro, un fondo de inversión, una gran multinacional tiene muchos recursos para tener la mayor cantidad de información posible. Un particular no tiene esos medios. Por ello, cuando un particular invierte en bolsa debe preocuparse en llegar a una conclusión conservadora, de acuerdo a sus propios recursos. No se debe de preocupar de cosas que no puede llegar a tener una información adecuada. Entonces, el inversor debe ser experto en usar su “círculo de preocupación”.

Un círculo de preocupación es la capacidad que tienen los seres humanos de preocuparse sobre factores externos que influyen su vida pero que, a su vez ellos mismos, pueden influir en el desarrollo de esos mismos factores. Muchos de esos factores que influyen en sus vidas no son controlables por las personas, por ello solamente se deben tener en cuenta las preocupaciones que sí podemos influenciar en ellas o que podemos hacer algo al respecto.

Para tomar buenas decisiones en bolsa, el inversor particular debe tener presente las preocupaciones que sí puede controlar. Además con el paso del tiempo, el estudio y la experiencia, hace que el círculo de preocupación se amplié para intentar abarcar la mayor cantidad de información posible. Esa ampliación se llega, gracias a las preocupaciones que sí se pueden controlar. Asuntos que no se puede tener una información idónea o no se puede influir en ellos, se deben desechar y echarse fuera del círculo de preocupación. Entonces, si no se sabe el futuro de una industria o no se tiene, por ejemplo, la cantidad exacta de ventas de cierto producto o el coste total de fabricar dicho producto, el inversor debe de dejar fuera de su círculo de preocupación esos temas y centrarse en la información con que dispone (evolución histórica de ventas, margen bruto  -gross margin-). No conozco al detalle cierta información pero sí sé, en general,  el posible comportamiento de la empresa. Eso es tener en consideración las preocupaciones que están en nuestro círculo de preocupación y no las que están fuera del círculo.

2-Empiece con un fin en mente:

Ese fin nos llevará a una vida con una razón de ser. Consiste en crear una visión de lo que queremos lograr para que nuestras acciones estén dirigidas a lo que es necesario para conseguir dicho fin.

Empezar con un fin en mente quiere decir que antes de actuar, se debe hacer una imagen mental de lo que se quiere conseguir haciendo tal cosa. Una vez establecida esa imagen y por tanto la meta, todas las acciones deben ser dirigidas a alcanzarla. Se establecen prioridades, acciones y hechos para que ayuden a alcanzar esa meta. Primero se piensa qué es lo que quiero y posteriormente se busca la forma de alcanzarlo.

¿Te has plateado alguna vez la pregunta de por qué inviertes el bolsa? Hazte una imagen mental de cómo te ves cuando hayas alcanzado tu meta por medio de la inversión en bolsa. Tal vez busques rentabilizar sus ahorros, o quieras un dinero adicional para gastártelo en un viaje a Noruega, o quieras con ese dinero adicional tener una jubilación más desahogada. Sea cual sea el motivo, imagínate tú mismo habiendo alcanzado la meta. Esto es importante ya que te dará un fin específico en las decisiones y en tus hechos diarios.

¿Por qué invierto en bolsa?, esa es la pregunta. Tal vez hoy encontremos unas respuesta satisfactoria, pero en el futuro esa respuesta de hoy se ha ido difuminando. Finalmente no somos capaces de acordarnos del porqué de nuestras inversiones. Por ello, es de máxima importancia construirnos nuestra propia afirmación de reafirmamiento de intenciones. De esa manera cuando lleguen momentos malos, podremos acudir a esa frase como recordatorio del porqué hacemos lo que hacemos.

3-Establezca primero lo primero:

Las prioridades en nuestra vida, nos ayudan a saber qué es lo urgente y qué lo importante. Ayudan a convertir en realidad el hábito de “empiece con un fin en mente”.

Con este tercer paso, se empieza a actuar de acuerdo a la aplicación de los dos hábitos anteriores. Es la puesta en práctica de la proactividad y el inicio de la realización del fin imaginado en nuestra mente.

Es importante establecer prioridades en nuestras acciones. ¿Qué tengo que hacer día a día para llegar a construir el camino hacia la meta?. Lo primero es ordenar las tareas en prioridades, las tareas necesarias para llegar a la meta. Una vez ordenadas esas prioridades, se necesita tener un gran poder de voluntad para realizar diariamente esas prioridades. Depende de nuestro compromiso con nosotros mismos para mantener y realizar esas acciones que nos lleven al objetivo final. Es “hacer lo que decimos”. Se debe tener disciplina diaria.

“La persona de éxito tiene el hábito de hacer las cosas que a quienes fracasan no les gusta hacer.”

Aplicar este hábito a la inversión en bolsa no es fácil, sobre todo si el invertir no es nuestra actividad principal de generar ingresos. Se suele ver una empresa por encima, se establece una valoración y se compra. Si realmente, se quiere acertar en una decisión de comprar una empresa u otra, es necesario hacer un trabajo exhaustivo y minucioso. Conocer la empresa, sus productos, su historia y su posible futuro. Evolución de sus ratios y partidas contables. Conocer los agentes externos que influyen en la empresa como son sus clientes, proveedores, competidores, etc. Todo ello servirá para establecer con seguridad una valoración totalmente objetiva. Hacer esto requiere mucho tiempo, que lo más probable es que no se tenga. Por eso, es importante establecer prioridades y hacer primero lo primero más importante. Ser lo suficiente organizado e inteligente como para saber las limitaciones de cada uno. Tal vez, no puedo analizar 30 empresas, pero sí podría analizar e investigar 2 o 3 y luego, elegir una de esas 2 o 3 para comprar acciones. No es necesario saber de todas las empresas. Solamente se tiene el dinero para invertir en algunas. Entonces se debería analizar unas pocas y decidir.

4-Pensar en ganar/ganar:

Esto es, equilibrio entre nuestros objetivos y los objetivos de los demás.

Es un hábito relacionado con el bienestar mutuo. Si las personas que me rodean están bien, yo estaré bien. Todos ganamos!. Mis acciones cotidianas tienen que ir dirigidas para satisfacer mi propio bien y el bien de los demás. Cooperar en lugar de competir. El éxito de una persona se logra ayudando a los demás en su propio éxito.

Aplicar este hábito a la inversión en bolsa consiste en invertir en empresas cuyo valor intrínseco crezca con el paso del tiempo. No buscar inversiones para favorecerse de sus problemas (ponerse corto en acciones) reflejados en bajadas de cotizaciones. Invertir con el fin de mantener la inversión a largo plazo. Respaldar a la Alta Dirección. Además de, buscar empresas que se esfuerzan en aumentar su valor intrínseco, no aprovecharse de los movimientos bajistas del mercado poniéndose corto y respaldar a la Alta Dirección, para aplicar el hábito ganar/ganar es necesaria la inversión en empresas socialmente responsables, que con sus productos o servicios se busque mejorar la sociedad.

5-Procure primero comprender, y después ser comprendido:

Para desarrollar el hábito de búsqueda de acuerdos ganar/ganar es necesario comprender a los demás y después intentar que los demás te comprendan. Buscar acuerdos entre individuos es fundamental en el éxito en la vida.

En la bolsa de valores a la hora de analizar una empresa para invertir en ella, es importante entender a qué se dedica, a quién van dirigidos sus productos y cómo aumentará sus ventas con el paso del tiempo. Todo ello para intentar saber con cierto grado de acierto un valor intrínseco conservador.

6-La sinergia: valorar la diversidad.

Usar un compendio de ideas externas a las nuestras producen mejores y superiores ideas individuales.

Aplicar los ámbitos anteriores produce una sinergia. El todo es más que la suma de sus partes”. Unir cada parte hace que el conjunto sea más fuerte que cada parte por separado. Dicho de otro modo: 1+1=3. La sinergia produce resultados nunca antes conocidos por nosotros.

Aplicando este concepto a la inversión el bolsa, las personas pueden llegarse a beneficiar del conocimiento del resto de inversores. Conocer el estilo y estrategia de inversión de las grandes Leyendas de la bolsa ayuda a entender los mercados de valores. Estudiar los aciertos y errores de otros, ayudan a no cometerlos nosotros mismos.

7-Afile la sierra: renovación física, mental y emocionalmente.

Un ejemplo para visualizar este concepto: Aún existe en el mundo personas que se dedican a cortar madera de forma manual, con una sierra o hacha. Típicamente, desempeñar ese trabajo significa cortar y cortar madera incesantemente. Con el paso del tiempo, debido al uso excesivo del hacha o sierra, el filo se va desgastando. Cuanto más desgastada esté, más difícil será cortar la madera y más esfuerzo se requerirá para ello. Si el hombre, cortador de madera, se detiene para afilar su hacha y continua una vez afilada, podrá ver que es capaz de cortar la madera con mayor facilidad.

A veces, nos empeñamos en seguir y seguir haciendo las cosas tal como las hacíamos antes. Pero no nos damos cuenta que si paramos un momento, y nos replanteamos nuestra forma de actuar, tal vez veamos que podemos reiniciar nuestra tarea con un punto de vista diferente, que nos ayude a avanzar más rápido. Tener un tiempo de desconexión de nuestros quehaceres diarios hará que, nuestras decisiones que vayamos a tomar con posterioridad, serán de mayor calidad. Ese parón implica una posible renovación física, emocional, espiritual y mental.

Ese tiempo que se toma el cortador de madera es necesario para ser más productivo. Entonces para aplicar este hábito a la inversión en bolsa, el inversor principiante debe de una vez hecho su mejor esfuerzo, antes de decidir si invertir o no en tal empresa, se debe de retirar, despejar ideas y mirar las opciones con objetividad.

Conclusiones finales:

Estoy leyendo otro libro relacionado con la bolsa en donde el autor comenta algo que yo ya he dicho en alguna ocasión: Encontrar un sistema ganador, contrastado y nunca desviarse de ese sistema. Las enseñanzas de Covey, como vez son muy útiles a la hora de hacer tu sistema ganador. Te animo a que sigas leyendo todo lo posible de cualquier tema de inversiones que te caiga en tus manos. Poco a poco, sin darte cuenta conseguirás tu sistema.

¿Qué piensas respecto al tema, después de leer esto?:
¿Conoces de algún otro libro, que no sea de finanzas y que sus enseñanzas sean aplicables a la inversión en la bolsa de valores?

Espero que hayas disfrutado leyendo el artículo, tanto como yo escribiéndolo.

Ánimo a todos y ¡esperanza!

AnalistoADS

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